Uno de los más grandes obstáculos para estar seguro de que tu llamado viene de Dios, es la duda.
Siguiendo un verdadero amor a Cristo.
Siempre el padre celestial nos encamina a ser un buen cristiano.
Estar en Cristo es enfocar las críticas de la vida para la gloria de Dios.
Servir como a Jesús en el gozo del Espíritu Santo en la Iglesia es la paz vivificante para el mundo.




